sábado, 25 de enero de 2014

EL PROCESO DE BOLONIA (II): EXPANSION COMERCIAL Y FRAUDE ACADÉMICO.

EL PROCESO DE BOLONIA (II): EXPANSION COMERCIAL Y FRAUDE ACADÉMICO.
Por Federico Talens Alesson © 2014
(Nota: este articulo fue subido a la web talenco.info en fecha 19 de Febrero de 2010)

El proceso de Bolonia pretende que las universidades provean a su mantemiento, captando fondos por medio de sus actividades propias. Es decir, se pretende que adquieran una componente de negocio. “28 de Octubre de 2008. Apreciado Dr.... Estoy encantado de poner en su conocimiento un crecimiento continuado del número de nuestros miembros..... Nuestro alcance global sigue expandiéndose con un aumento de nuestra actividad en India y China así como en Australia, Malasia, Reino Unido, Singapur y otros lugares.” Asi plantea sus actividades una organización que está registrada como sin ánimo de lucro y que se dedica a la promoción de una actividad científica: la ingeniería química. Las frases están entresacadas de una carta notificando que el periodo de renovación de la suscripción a la Institution of Chemical Engineers del Reino Unido (IChemE) había llegado.

Uno se imagina que la mayoría de ingenieros químicos indios y chinos se han formado en sus países de origen y que, si esto es así, son sus organizaciones profesionales nacionales las que deben recibir el crédito por su formación y nivel de competencia. Ya sea porque su formación es perfectamente comparable a la impartida en (por ejemplo) el Reino Unido, o no. En el primer caso, la pretensión de asimilarlos parece una ingerencia y un acto de arrogancia. En el segundo, ¿se trata de una revisitación académica de la venta de bulas papales?

Esto no es exclusivo de IChemE. La Royal Society of Chemistry británica también habla de expansión y de liderazgo académico desde las páginas de Chemistry World (CW). Es peculiar que al mismo tiempo la propia RSC esté implicada en propulsar un programa para conseguir que científicos extranjeros vayan a trabajar durante cierto tiempo al Reino Unido a compartir sus conocimientos con los químicos británicos, como se menciona en un artículo anterior. El deseo de la RSC de promover el paso de conocimiento de científicos extranjeros a británicos parece querer compensarse con las lecciones de ética que imparte su órgano oficial, CW, a elementos díscolos (preferentemente de otros países). En la primavera del año pasado CW se hizo eco (no era la primera vez) de un caso aparentemente escandaloso que afectaba a un científico indio y a otro británico.

El británico, de nombre Goddard, habia publicado a finales de los 70 un artículo sobre las características estructurales y capacidad ligante de un compuesto tetraazo. El trabajo fué publicado en Journal of Inorganic and Nuclear Chemistry. Veinte años después, un científico indio llamado Randhir Singh publica un artículo sobre una molécula muy parecida, repitiendo literalmente varios párrafos del artículo del autor británico [ver recuadro 1 al final] y dando resultados (potenciales voltamétricos) idénticos para los complejos formados por ambos tetraazos con Ni(II). En principio, lo más objetable del artículo parecería ser que al autor indio (que cita en su artículo al autor británico) “se le olvida” mencionar que los potenciales voltamétricos son idénticos, lo que en combinación con el hecho de que las estructuras cambien muy poco sugiere que el resultado era de esperar y el trabajo era de un valor científico levisimamente incremental.

El artículo eventualmente se publica en una revista india de poca relevancia internacional. Estamos hablando, por tanto, de un tema del “mayor interés” y de la “más rabiosa actualidad”. Sin embargo y al cabo de casi una década, la RSC hace del asunto y de forma completamente desproporcionada un tema de aparente vergüencia nacional para la comunidad científica india (http://www.rsc.org/chemistryworld/ News/2008/April/22040801. asp).

El científico indio trabaja en una universidad que no tiene ahora mismo un sitio web, y él mismo se comunica por medio de una dirección de correo electrónico “Yahoo!”. Si se le busca, por ejemplo a través de SCOPUS, cuesta encontrar publicaciones suyas. Se trata, por tanto, de alguien que no tiene la más minima relevancia dentro de su comunidad científica. No obstante, la RSC organiza un escándalo para linchar moralmente al culpable al que se acusa de plagio y de haberse inventado los resultados (lo que incluso puede que sea cierto) y de ser causa de un estado de Angst nacional de los químicos indios (que en su mayoría no saben ni que R. Singh existe).

La reacción del Editor indio de Journal of Chemical Science-Bangalore ha consistido en: pedir al Dr Singh los registros y cuadernos de laboratorio originales con sus resultados de hace ocho años, dar al autor un plazo prudencial (medio año) para cumplir sus requerimientos o explicarse y, al no suceder ninguna de las dos cosas, reemplazar el pdf del artículo en la página web de la revista por uno con la leyenda en rojo “Withdrawn” y mencionar el incidente con nombres y apellidos en el editorial de Enero de este año.

A Chemistry World le ha faltado tiempo para poner una actualizacion en la página web antecitada, como si eso le importara absolutamente a nadie o tuviera la menor significación dado lo irrelevante del trabajo, reivindicando su papel al denunciar la perfidia de Singh, vergüenza nacional de la India. Vayan y lean. Por cierto, en la página web de Chemistry World se hace énfasis en una frase del director de la division de ciencias químicas del Instituto Indio de Ciencia, Profesor Srinivasan Chandrasekaran “ Starting from the abstract and introduction.... everything has been lifted from [the] original paper and reproduced in Singh's”.

El comportamiento de la RSC estaría muy bien si las Universidades británicas no hicieran eso mismo, y organizaciones como RSC e IChemE se callaran santamente. Por ejemplo, el sitio web del EPSRC (Consejo de Investigación para Ciencias Físicas y de la Ingeniería) da en dos de sus páginas (http://gow.epsrc.ac.uk/ViewGrant.aspx?GrantRef=GR/N24377/01 y http://gow.epsrc.ac.uk/ViewGrant.aspx?GrantRef=GR/R44393/01) noticia de una investigación realizada en la Universidad de Nottingham entre 2000 y 2004 sobre algo llamado Adsorptive Micellar Flocculation, indicando que se trata de una técnica novedosa de separacion basada en tensoactivos que se ha probado posible llevar a escala comercial. En primer lugar, al nivel de concentración de contaminante de que se habla (unas 50 ppm de fenol) está establecido (ver por ejemplo la referencia 3) que no tiene viabilidad recuperar dicho contaminante, sino que procede destruirlo.

Por otra parte, no se hace mención de que la investigación original tuvo lugar en España en los 90 y estaba ya publicada en revistas internacionales. Este disimulo llega al punto de que en una comunicación presentada a la 30a Reunião Anual da Sociedade Brasileira de Química, en 2007, contenga una lista de refencias falseada que se muestra en el Recuadro 2 al final. Los datos bibliográficos reales son:
Paton, P., Talens-Alesson. F.I., J. Surfact. Deterg. 1998, 1(3) 1-4
Talens, F.I., Paton, P. Gaya, S., Langmuir, 1998, 14, 5046-5050
Porras-Rodriguez, M., Talens-Alesson, F.I., Env Sci Tech. 1999, 33, 3206-3209

Por supuesto, no se menciona en ningún lado que los tres artículos tienen afiliaciones españolas. Mientras que los nombres que se dejan en las referencias no son españoles (Paton es un apellido existente en el Reino Unido), los apellidos eliminados no dejarían dudas sobre el origen del trabajo y su nula paternidad británica. El cambiar la fecha de publicación del segundo artículo citado de 1998 a 2005 dá la impresión de que hay dos líneas paralelas de investigación que tienen lugar en Nottingham. Con la línea “inventada” aportando casualmente las publicaciones de calidad.

Otro ejemplo entre varios de plagio sistemático y fraude científico se muestra en el Recuadro 3 al final. Este caso ha sido negado por la Universidad de Nottingham con el comentario: “The marked paragraphs provided have not been plagiarised. They relate to general statements in the literature, or are properly referenced agains work which is in the public domain.”, que no se parece en nada a la posición del profesor Chandrasekharan sobre, por ejemplo, el contenido en el Recuadro 1. Con el mismo argumento, lo que se muestra en dicho recuadro son los enunciados de unas recetas para producir unos ciertos compuestos orgánicos (que ni Goddard ni Singh se atribuyen como propias, como muestran las citas bibliográficas). O los dos pares de repeticiones textuales son casos de plagio, o no lo es ninguno. Estos hechos relacionados con la Universidad de Nottingham han sido ignorados por ejecutivos del EPSRC (que tiene la obligación de asegurarse que los centros a los que otorga fondos precisamente tomen medidas en estos casos de fraude) y por editores y cargos de gestión de la Editorial Elsevier y que han tomado una posición diametralmente opuesta a la del editor indio del caso Singh: decir que aquí no ha pasado nada. La oficina editorial de CW ha declinado interesarse por el tema por “falta de tiempo y personal”.
Presentarse como académicamente superiores sobre la base de atribuirse el trabajo de científicos extranjeros (notablemente de Europa del Este, la antigua Union Soviética, China o la India a los que se contrata por periodos de 2-3 años) ya sea en términos de ideas o de trabajo experimental y desacreditar a otros sistemas académicos por acciones idénticas a las propias indudablemente mejora la imagen de marca. Esto permite justificar el cobro de matrículas de inscripción altas, que es a fin de cuentas el objetivo del negocio académico británico. Por otra parte, con unos niveles éticos tan bajos no es de extrañar que haya una industria del plagio estudiantil en el Reino Unido. A fin de cuentas, los alumnos no están haciendo nada que sus profesores no hagan. La falta de rigor ético con el que se pretende armar el entramado, plantea la siguiente reflexión ahora que todas las universidades europeas potencialmente van a ir en esta dirección, la de ser negocios puros y duros:
Si los negocios son la guerra,
Y el arte de la guerra se basa en el engaño
¿Qué sitio le queda a la objetividad y el rigor ciencífico en la futura universidad europea?


REFERENCIAS
(1) J. D. Goddard And T. A. Joslin, Synthesis And Polarographic Studies Of Some
Phenylazo Substituted Tetra-Aza Macrocycle Complexes, J Inorg, Nucl Chem, 1979, 41, pp. 1229-1232
(2) Randhir Singh, Suresh Kumar And Amarendra Bhattacharya, Synthesis and electrochemical studies of phenylazo substituted tetraaza macrocyclic complexes of Ni(II), Proc. Indian Acad. Sci. (Chem. Sci.), 2000, 112(6) 601–605
(3) M.J. González-Muñoz, S. Luque, J.R. Álvarez, J. Coca Recovery of phenol from aqueous solutions using hollow fibre contactors, Journal of Membrane Science, 2003, 213, 181–193
(4)Carlos A. P. Almeida, Nick P. Hankins, H. Sun, Barry J. Azzopardi, Nidal Hilal, Pilot-Plant Study of the Adsorptive Micellar Flocculation Process: Optimum Operation and Design, 30a Reunião Anual da Sociedade Brasileira de Química (2007)
(5) Nick Hankins, Nidal Hilal, Oluwaseun O. Ogunbiyi, Barry Azzopardi, Inverted polarity micellar enhanced ultrafiltration for the treatment of heavy metal polluted wastewater, Desalination 185 (2005) 185–202
(6) F.I. Talens-Alesson, Hanna Adamczak, Jan Szymanowski, Micellar-enhanced ultrafiltration of phenol by means of oxyethylated fatty acid methyl esters, Journal of Membrane Science 192 (2001) 155–163





































No hay comentarios:

Publicar un comentario